OSALID buscaba optimizar la gestión de la formación bonificada. Su principal reto era abandonar la dispersión de datos y encontrar una herramienta intuitiva que centralizara la información de clientes y alumnos, ofreciendo un control absoluto del día a día de sus cursos bajo un soporte técnico cercano y de confianza. Además, la entrada en vigor de la normativa fiscal en el País Vasco les exigía una solución tecnológica adaptada de forma inmediata.

